Lo que no se escucha en una canción refiere a los recuerdos, sucesos y personas que le dan sentido a las melodías. Hay lugares y sensaciones a las que solo podes llegar escuchando música. Mayormente las canciones que te conmueven forman parten de la banda sonora de tu vida. Somos un poco lo que escuchamos, porque escuchamos lo que somos. Y si bien la idea no es escribir sobre música, buscaremos en la música historias para contar.
Por: Deja de Gritar
Es un septiembre lluvioso en Ubatuba y entre canciones viejas los punteos de una canción de Intoxicados me acarician el alma y sonrío mientras canto el estribillo pensando en su sonrisa.
Extrañamente este disco se mezcla con Dia de enero de Shakira, regreso confusamente a esas canciones y termino en las noches del 2006 cuando la radio conectaba con FM Hit. Era una de las canciones que sonaba casi enseguida. Al caminar esa parte de la memoria me encuentro inevitablemente con Carmen.
Tengo la imágen de los dos semi dormidos atentos a que salga el sol para que ella regrese a su casa. Cuando pasábamos de las 5 la radio conectaba con el informativo de la AM y amanecíamos escuchando el precio de los granos de arroz.
Es Shakira llevándome a la inocencia de plenitud, al alma respirando aliviada, a los ojos sonrientes y al tiempo detenido en el amor propio de reconocerme feliz.
En esa misma habitación el Pity me alumbraba la otra parte de mi vida, donde todo comenzaba a prenderse fuego silenciosamente sin que nadie lo note, ni siquiera yo mismo.
La misma habitación, un mismo escenario pero una trama totalmente distinta ocurría durante la semana cuando la soledad subía el volumen de ¨Otro día en el planeta tierra¨. Un escenario llevándome a lo profundo del amor y el otro dando lugar a la oscuridad que viene aparejada cuando tocamos el botoncito del alma.
Su guardapolvo blanco y la mochila sobre la cama, el cuarto a medio pintar, el discman, sus discos de recopilados nacionales y las interminables noches de amor reviven en la canción de Shakira y mientras abrazo ese recuerdo aparecen las blancas noches de Tilcara en la oscura habitación.
Fue una primavera repleta de vida y finales silenciosos que supieron esconder las pistas del juego, quizás para que pueda transitar esa magia de quedarme dormido de amor.
Shakira nunca tocará con el Pity, no volveremos a oír la radio recién despiertos con la inocencia de los veinte años. Ella tiene una familia hermosa y yo ando girando por sudamérica buscando los secretos y las piezas escondidas de los rompecabezas de la vida.
