Lo que no se escucha en una canción refiere a los recuerdos, sucesos y personas que le dan sentido a las melodías. Hay lugares y sensaciones a las que solo podes llegar escuchando música. Mayormente las canciones que te conmueven forman parten de la banda sonora de tu vida. Somos un poco lo que escuchamos, porque escuchamos lo que somos. Y si bien la idea no es escribir sobre música, buscaremos en la música historias para contar.

Por: Exe Arrúa / Deja De Gritar

Recordarte puede ser un ancla al pasado o un avión directo a la profundidad del ser. Hay quienes pretenden perpetuarse en lugares y/o personas para ser recordados por siempre, quizás eso que deseamos y creemos necesitar no es más que la piedra que detiene nuestro andar. A lo mejor no buscamos necesariamente ser recordados si no que deseamos inconscientemente nunca irnos de ahí.

Es una sensación parecida a los cumpleaños cuando eramos chicos. Jugábamos, comíamos tortas, conocíamos otros chicos, la piñata y la sorpresita del final. Sin embargo si fuera por nosotros hubiésemos querido que esa fiesta nunca termine. Sucedió luego en la adolescencia: en la escuela, en las fiestas, en viajes, en el barrio. ¿por qué la vida sería distinta en la adultez?

En medio de una normalidad que tiene el ¨para siempre¨ en sus cimientos entender la vida es asimilar la pérdida. Saber que tu buzo favorito se va a romper, que no siempre viviremos cerca de la casa de nuestros amigos, que nuestro perro un día no estará más, que las personas se mueren y que si bien el amor mueve al mundo; querer no siempre alcanza para ser querido.

Quizás entender a otro requiere conocer la soledad. Si te dolió el pecho de angustia, si frunciste tus pupilas fuertemente intentando que tus ojos dejen de ver para así dejar de sentir, si te abrazaste solo, si tuviste frío en pleno verano y tus expectativas se inundaron de lágrimas innecesarias no creo que puedas ser indiferente al dolor ajeno pero para eso hay que transitar el vacío existencial de sentirse lejos de todos estando cerca de muchos.

No importa lo que quede en el camino, aunque hayamos pensado que estaría presente en cada instante, puede que un día la vida lo envuelva para regalo y lo envíe muy lejos de vos. Es por esa razón que cada momento vale la pena, en cada circunstancia tenemos una posibilidad irrepetible de regalar una sensación, no podemos garantizar que sirva o que viva para siempre pero si creo que si eso que haces o das sale del corazón seguramente será un aporte al otro, que en algún otro momento le servirá para resolver o ayudar a otros tantos. Esperar te desespera y eso alimenta la desesperanza, es la generosidad desinteresada lo que hace la diferencia. Eso no es tan fácil, no a todos nos sale pero es un buen ejercicio para ser un poco mejor que ayer.