Lo que no se escucha en una canción refiere a los recuerdos, sucesos y personas que le dan sentido a las melodías. Hay lugares y sensaciones a las que solo podes llegar escuchando música. Mayormente las canciones que te conmueven forman parten de la banda sonora de tu vida. Somos un poco lo que escuchamos, porque escuchamos lo que somos. Y si bien la idea no es escribir sobre música, buscaremos en la música historias para contar.

Por: Exe Arrúa / Deja De Gritar

En un mundo donde las palabras se resinifican todo el tiempo el silencio parece estar más presente que nunca. Hay historias, vínculos, lugares y vivencias que se van perdiendo por falta de palabras o a consecuencia  de explicaciones tardías.

Hay un presente dinámico que nos muestra la seguridad como algo estático donde la acumulación de situaciones pareciera garantizar el éxito. Nos propone indirectamente quedarnos quietos para conseguir un lugar por acumulación de tiempo. A veces la permanencia en un lugar no necesariamente es buena.

Por momentos nos vemos sofocados por la memoria y dejamos que esta nos atrape por medio de la culpa, los remordimientos y las opiniones ajenas. Los recuerdos son una especie de sugerencia al futuro que no siempre deberíamos escuchar.

Sin darnos cuenta la  vida nos va proponiendo reglas que vamos aceptando sin detenernos a pensar si estamos o no de acuerdo. Los mandatos, las obligaciones, los compromisos y los anhelos que fuimos generando a lo largo del camino van determinando nuestro andar y un martes cualquiera nos encontramos temblando de miedo ante situaciones que no elegimos.

La tecnología nos adoctrina a cada instante postergando las preguntas existenciales que muchas veces terminan en un cajón en la piecita del fondo haciéndonos caminar procesiones de gente muda que no tiene corazón.

Nos convencieron de que el carnaval solo sucede en verano volviendo al resto del año una lucha constante por llegar al próximo corso y así poder reír un rato más. ¿Por qué la vida no puede ser entendida como una interminable fiesta de placer donde los deseos dirijan la transición?

Quizás esos sonidos ocultos que viven en el sub consciente de Los Fabulosos Cadillacs nos están diciendo que entre los mandatos y el deseo propio ocurre la vida. Todo eso que sentipensamos y que está condicionado por el “que dirán”  a lo mejor es el verdadero camino a nuestro propio carnaval. La definición de fiesta también es una imposición, la felicidad de los corazones la construye cada uno.